martes, 17 de mayo de 2016

¿Es el 15M un invento de los mundialistas?


El otro tabú más importante de los "indignados" es preguntarse si ellos mismos están sirviendo, sin saberlo y sin quererlo, a la plutocracia internacional. El 15-M (que empezó siendo un movimiento "auténtico", que representaba a todos los grupos del pueblo español trabajador sin importar su ideología) parece haberse convertido en el 15-M™©®, una marca registrada de multinacionales capitalistas y medios de comunicación de masas, monopolizada por los sectores perrofláuticos, gafapásticos, tocabongos, porretas, malabaristas, saltimbanquis, pijoprogres, ninis, okupas, ultraizquierdistas, transmaricabollos (sic, y ver aquí) y pseudohippies de la juventud española- sectores con los que el trabajador agobiado de a pie no se siente en absoluto identificado.

Es obvio que en el 15-M hay mucha gente bienintencionada, pero ¿quiénes dieron la consigna y la luz verde mediática de la que disfrutan los "indignados"? Tanto el Washington Post (Donald E. Graham, Marcus W. Brauchli) como el New York Times (Jill Abramson, Arthur Ochs Sulzberger, Jr., Michael Golden), pusieron mega-portadas sobre la "Spanish Revolution". Luego, "Le Figaro" y "London Times" se hicieron eco. ¿Se jugarían el tipo los medios de comunicación del gran capital prestamista dándole publicidad y bombo a un movimiento que supuestamente va en contra de él? Cuando un grupo ataca con particular efectividad los cimientos de la plutocracia internacional, se le ataca, bombardea, encarcela, ilegaliza, asesina, etc. Como mínimo, se le somete a un silencio mediático (como hacen los medios de comunicación estadounidenses con el congresista y candidato presidencial Ron Paul). Con el 15-M, no ha sido el caso.

Hasta ahora, el 15-M ha seguido los patrones de las "revoluciones de colores" del espacio ex-soviético, el movimiento Otpor (CANVAS) del espacio ex-yugoslavo, el intento de golpe de Estado en Venezuela (2002) y las revueltas de la "primavera árabe", financiadas por "fundaciones" extranjeras, a medio camino entre las ONGs y las células de Inteligencia: USAID (United States Agency for International Development), Freedom House, Albert Einstein Institution (AEI), National Endowment for Democracy (NED), National Democratic Institute (NDI), International Republican Institute (IRI), Solidarity Center (American Center for International Labor, ACIL), International Center on Non Violent Conflict (ICNC), Center for International Private Enterprise (CIPE), Safe Democracy Foundation, Open Society Institute, RAND Corporation, Carnegie Endowment for International Peace (CEIP), etc. Los globalistas parecen haber juzgado que, en esta olla a presión que es la sociedad occidental globalizada y en crisis, deben proporcionar una válvula de escape para poder proseguir con su alquimia socioeconómica. El 15-M viene a ser una obra de ingeniería social, en un laboratorio a medio camino entre Europa y el mundo árabe. Actualmente, el 15-M parece volcado en ridiculizar los Estados-nación, hacerles quedar de corruptos y presentar a los grandes empresarios como una opción "sensata", "ilustrada", "técnica", etc.

A bombo y platillo. Desde el principio, se le ha dado mucha publicidad al movimiento "indignado". Portada del "Washington Post" del 19 de Mayo de 2011. La foto principal está dedicada al 15-M de Madrid. La portada del "New York Times" del 7 de Junio de 2011 no se quedó atrás.



El concepto de las "alternativas controladas"


Los grandes capitalistas de Wall Street y otros centros financieros [1] financiaron al comunismo desde mucho antes de 1917. Del mismo modo, en tiempos más recientes, Washington, Londres y Tel-Aviv utilizaron sus redes de Inteligencia en Arabia Saudí y Pakistán para crear Al-Qaeda, que les ha supuesto una ventaja enorme para intervenir en los asuntos del continente eurasiático y para radicalizar a los sunnitas con el objetivo de contener la creciente influencia chiíta en el Golfo Pérsico. Dicen los manuales de estrategia que, para que un proyecto de poder sea fuerte, debe enfrentarse a otro poder que sea también fuerte. El sentido común afirma que, para que una corriente eléctrica fluya, debe haber un polo positivo y otro negativo. Por este motivo, las diversas "oposiciones controladas" y "estrategias de la tensión" son muy útiles para diferentes cosas, según el caso:

• Dan cierta ilusión de pluralidad y libertad de elección; por ende, hacen que el poder parezca mucho menos hegemónico de lo que realmente es. Ante una "oposición", el poder puede presentarse a sí mismo como una víctima, que obtiene la simpatía de la opinión pública gracias al judeocristianismo cultural, profundamente arraigado en Occidente.

• Son la excusa perfecta para involucrarse en teatros de operaciones totalmente alejados de la esfera de influencia legítima de una potencia (como Afganistán).

• Sirven de pretexto para justificar el incremento del control social y las medidas de seguridad (como en el caso del 11-S y la "Patriot Act" en EEUU).

• Envuelven de legitimidad "popular" y "espontánea" una serie de cambios que realmente vienen impuestos por el poder global (caso del Mayo del 68, las "revoluciones de colores" del espacio ex-soviético o la "primavera árabe").

• Canalizan el descontento popular hacia vías controladas. Fagocitan y desactivan a la oposición antes de que se convierta en un peligro. El resto del pueblo tiende a pensar "ya hay gente actuando" y se abstendrá de actuar él: desmovilización de la ciudadanía.

• Los radicalismos arrojan a la opinión pública hacia las opciones políticas percibidas como "ordenadas, serias, moderadas y fiables". Caso de la Operación Gladio en Italia o de la Transición en España.

Tenemos ahora toda una serie de "alternativas" fraguadas por servicios de Inteligencia atlantistas, como WikiLeaks, Anonymous, indignados, 15-M, Democracia Real Ya, Juventud Sin Futuro, Nolesvotes, Spanishrevolution, Occupy Wall Street (apoyado por el progre de mansión Michael Moore), Democracy Now (apoyado por Amy Goodman), etc. Tenemos operaciones de desinformación como el "movimiento" Zeitgeist (más bien una simple serie de documentales), con su inquietante prédica de "una sola sociedad global" y de la abolición del papel-moneda (¿a cambio de qué?). Tenemos también diversos cultos de salvación nuevaeristas, que hablan de "alejar el odio", "amor universal", "cultivar los buenos sentimientos", "ponerse en contacto con el lado femenino", evitar "cargarse de pensamientos negativos", "una sola gran familia humana", "construir puentes, no muros" y una dieta vegana (de la cual se han visto apologistas en las asambleas de indignados) que parece específicamente pensada para sedar al hombre, convertirlo en uno de esos plácidos herbívoros fácilmente sojuzgables y que acepte su destino de ganado. En Israel se han visto grandes manifestaciones de "indignados" que hablan de "amor", que piden el advenimiento de "un pueblo mundial", que anhelan un "global change" y toda una serie de zarandajas 100% en la línea de la globalización.

Hay grupos de poder —especialmente procedentes de la ONU, las "fundaciones" privadas y algunas logias paramasónicas— volcados en formar un rebaño universal, pacífico, pasivo y blandengue. A estos grupos de poder lógicamente les conviene erradicar la masculinidad, que la gente se olvide de su dolor y que barra su malestar bajo la alfombra, para que no se pongan a indagar de dónde procede y no salgan a la calle con sogas para ahorcar de una farola a cuanto trajeado culpable caiga en sus manos. El poder sabe que el dolor, el odio, la rabia y la bilis son agentes de fermentación, del mismo modo que un entorno ácido es el ideal para que germine una semilla. Pero quien está "equilibrado" y "satisfecho" en el peor de los mundos, quien busca la "felicidad interior" y a quien "las desgracias no le afectan porque aprende a aceptarlas y superarlas con filosofía", obviamente nunca le meterá un cóctel molotov por el culo a un banquero, político, jueza o megaempresario que se lo merezca. El hombre moderno debe aprender que su malestar es natural, que sus crecientes sentimientos de odio y rabia no son algo malo ni culpa suya, que la destrucción es una forma de creación y que su dolor no es una vergüenza, sino el último tesoro que le queda, la última esperanza de reacción de la humanidad contra un orden antinatural, mecánico, inhumano e inmoral que ha llegado a acumular un poder impresionante. Todas las mencionadas "opciones alternativas" que tan originales intentan parecer, tienen en común su clara adscripción al sistema moderno. "Buscar la unificación de la humanidad", "abolir el sufrimiento", "apostar por una sociedad pluricultural", "global X" y todas esas frases huecas, no son más que globalización pura y dura de la de toda la vida, aunque ponen en evidencia hasta qué punto las masas están desesperadas por aferrarse a una tabla de salvación que les evite tocar fondo —cuando en realidad tocar fondo es la única esperanza de las masas para redimirse del gran parásito mundial.

Personas y grupos claves para entender el 15-M


Detrás del 15-M hay una serie de personajes y grupos sociales "afrancesados" (entiéndase como tal los grupos de la clase alta burguesa, pseudo-ilustrados, sobre-educados muy por encima de su intelecto y ajenos al pueblo común) que gozan del certificado de homologación de la ONU, la UNESCO, las multinacionales, las "fundaciones" privadas, la gran prensa y, en suma, de todo aquello que huele al "sistema".

Estos grupos parecen interesados en presentarnos a los grandes empresarios capitalistas como gente "guay", intelectual, innovadora, actualizada, cosmopolita, emprendedora, idealista, imaginativa, comprometida y, en una palabra, Alfa, digna de nuestra confianza y apta para dirigir el mundo entero como si fuese una enorme empresa privada. Los perdedores son los políticos, es decir, los despojos decadentes, corruptos y rancios de los antiguos Estados, ahora en pleno desmoronamiento. Ante la casta política "paleta", "provinciana", corrupta e inútil, y ante un aparato burocrático sobredimensionado y obeso, la casta económica de megaempresarios quiere aparecer como heraldo de un mundo feliz, eficaz y productivo. Esta mentalidad, muy plasmada por Ayn Rand en sus libros, intenta hacernos creer que los peores parásitos, criminales y embaucadores de la historia son en realidad "gente que se lo merece porque se lo han currado en la vida".

Del mismo modo que es interesante saber que el movimiento hippie estuvo inspirado por Abbie y Anita Hoffman, Paul Krassner, Allen Ginsberg y Jerry Rubin, viene bien saber quiénes están detrás del 15-M. Resultan ser los mismos mundialistas de siempre.

• Federico Mayor Zaragoza. Ex-director general de la UNESCO durante 12 años (1987-1999), ex-político (diputado, ministro), presidente de Fundación para una Cultura de Paz y miembro/dirigente de otras diversas "fundaciones". Si alguien tiene el Certificado de Aprobación™®© del sistema oficial mainstream, es sin duda este personaje, que escribió el libreto "¡Reacciona!" junto con otros oprimidos del sistema como el juez Baltasar Garzón, Rosa María Artal o Àngels Martínez i Castells. Cabe añadir que la UNESCO está detrás de buena parte de las operaciones de ingeniería social, como el desmantelamiento de las identidades sexuales, la imposición del multiculturalismo y todo lo que podríamos llamar promoción de la decadencia.

Federico Mayor Zaragoza.

• Stéphanne F. Hessel. Diplomático francés de origen judío, participante en la declaración universal de los derechos humanos, pez gordo de la ONU, etc. Bien relacionado con Daniel Cohn-Bendit, un francés, también de origen judío, que estuvo en la base de las agitaciones del Mayo del 68. Hessel —que, como buen asiduo a Europe Écologie, declara que "ama las ciudades"— es el autor de "¡Indignaos!", un éxito de ventas en Francia y también en España. Como los más de 2 millones y medio de libretos vendidos no le deben haber reportado suficientes ganancias, este antisistema de corbata y mansión escribió otro libreto, "¡Comprometeos!". Ambos han inspirado los diversos grupúsculos de la "indignación" en España. Hessel no titubeó al condenar la "violencia" que los indignados ejercieron contra los diputados autonómicos en Barcelona el 15 de Junio de 2011 (políticos escupidos, increpados y agredidos; tuvieron que coger el helicóptero para entrar en el congreso sin problemas), cuando probablemente ésta fue hasta la fecha la expresión más auténtica de lo que el pueblo agobiado realmente siente por la casta.

En su primer libreto, Hessel nos explica por qué deberíamos indignarnos: "A los jóvenes, les digo: mirad alrededor de vosotros, encontraréis temas que justifiquen vuestra indignación. El trato que se da a los inmigrantes, a los indocumentados, a los gitanos…". Al parecer, toda ayuda social es poca para ciertas etnias, que en el mundo real, lejos de ser unos oprimidos, son unas auténticas minorías privilegiadas que disfrutan de unos derechos y unas prestaciones que el currante español medio no puede ni imaginarse. Parece que, en lugar de indignarnos por el trato que nos dan a nosotros, los jóvenes tenemos que indignarnos por el trato que dan a otros —y esto nos lo dice un multimillonario de mierda que vive a cuerpo de rey. Este tipo de parrafadas demuestran hasta qué punto la casta está divorciada de los verdaderos problemas del pueblo —que tienen mucho que ver con la inmigración, pero no como Hessel nos vende al módico precio de 4,75 €.

• José Luis Sampedro. Este oprimido fue en su día el rector de universidad más joven de la España franquista, catedrático de economía en la Universidad Complutense y además se hizo banquero, llegando a subdirector general del Banco Exterior de España. Obviamente, a la muerte de Franco, este hombre, que juró los principios del Movimiento Nacional, pasó a ser un demócrata de los de toda la vida, llegando a senador y hasta a referente ideológico de la izquierda. Se trata de la típica personalidad trepa y prostituida, que siempre le hace la pelota al poder sin importar quién lo ostente; es un perfil psicológico que se encuentra en todas las profesiones y que cualquiera sabe reconocer. Sampedro prologó la edición española de "¡Indignaos!".

Stéphanne Hessel (izquierda) y José Luis Sampedro. Parece que a nadie se le ha ocurrido que para nosotros los jóvenes, estos viejos destruidos, trajeados, multimillonarios, ex-banqueros, ex-políticos, masones y políticamente correctos, representan el viejo orden, un cúmulo de ideas aberrantes, desafortunadas, injustas y malogradas, por cuya culpa estamos ahora como estamos. Que ahora estos moribundos pretendan meterse en el bolsillo a toda reacción popular, no produce buena espina.

• Eduard Punset es otro proletario muy raro: estudió en Los Ángeles y Londres en centros de prestigio internacional, militó en el Partido Comunista de España, fue redactor económico de la cadena británica BBC, economista del Fondo Monetario Internacional, miembro del consejo de administración de la megaempresa hotelera Sol Meliá (que ha tenido un papel importantísimo en el desarrollo de la burbuja inmobiliaria), y un gran etcétera de puestos de alta responsabilidad que lo convierten en una obvia figura "del sistema", integrante de esa despreciable élite endogámica y cleptocrática, que nada debería decirle al pueblo porque no tiene ni repajolera idea de los problemas del pueblo. Este viejo —que no hace más que aparecer en los medios de comunicación oficiales— ha dejado clara su adscripción a la globalización y al Nuevo Orden declarando que "lo lógico sería que hubiera un gobierno mundial", ya que "no tiene sentido que cada país vaya a su bola".
Eduard Punset.

• Eduardo Serra Rexach, político español, ex-secretario de Estado, ex-ministro de Defensa y actualmente presidente de la Fundación Everis. Ha declarado a "El Mundo" que "El actual modelo de Estado no es sostenible" (cosa que es obvia) y "El sistema de pensiones habría que replantearlo". En resumen, que "los mercados" han forzado la hemorragia del Estado, orientando las ayudas públicas a parásitos sociales, para luego decirnos que el Estado del Bienestar no es rentable y debe ser desmantelado —la vieja táctica de crear un problema y aportar una solución. Rexach es quien le entregó al Rey el Informe Transforma España, del que nos ocuparemos enseguida.
Eduardo Serra Rexach.

• Tomasz Szabelewski. De origen judeo-polaco, educado en Londres y en Cambridge, supuesto portavoz del movimiento 15-M y "consultor de negocios" (Business Consultant) de la Fundación Everis y de Horus Strategy [2], dos think-tanks de la globalización.

Otro antisistema de corbata.

• Fundación Everis. Think-tank neoliberal, creado en 2001 e integrado por personalidades de la alta finanza y la política. Entre sus integrantes se encuentran José Ignacio Goirigolzarri (ex-consejero delegado del BBVA) y Antonio Massanell i Lavilla ("director general adjunto ejecutivo" —ahí es nada— de La Caixa, presidente de Port Aventura y miembro del consejo de administración de Telefónica y otras megaempresas).

La Fundación Everis preparó el Informe Transforma España a principios de 2010 y lo entregó en Noviembre al Rey (ver aquí y aquí). Las propuestas coinciden hasta tal punto con las posteriores del 15-M que se confunden. Las empresas que apoyaron el Informe Transforma España fueron lo más selecto del proletariado español agobiado, PYMEs de barrio de las de toda la vida: Avengoa, Acciona, AC Hoteles, Almirall, ALSA, APAX Partners España, APD, Bankinter, Barceló, Barclays, Barrabés, BBVA, BT, CEPSA, Deutsche Bank España, EBERS Medical Technology, E-Diagnostic, Embention, Enagas, Endesa, E.ON, Ercros Industrial, Everis, FCC, Fraternidad Muprespa, Ford España, Gamesa, Grupo Leche Pascual, Grupo Planeta, Grupo PRISA, Iberdrola, Iberia, Inditex, Infinity, La Caixa, MAPFRE, Mercadona, Merck España, Multitel, Omega Capital, ONO, Puig Corporation, Puleva Foods, Red Eléctrica Española, Renfe, Repsol, Santander, Seeliger y Conde HBI, Seguriber, Telefónica, Torreal, UNEDISA, USP, Vocento, Vodafone España, Warner Bros, Weblogs, Willis, Zeltia, Zurich Seguros. [3]





• Martin Varsavsky, multimillonario argentino de origen judío, educado en las mejores universidades de Estados Unidos, y fundador de compañías como Jazztel, ya.com., Medicorp Sciences (dedicada a los fraudulentos "tests del SIDA", que acaban enganchando a la gente a productos como el AZT). Martin Varsavsky tiene claros lazos con la familia Rockefeller, a través de la Safe Democracy Foundation (desde la que se alentaba a una "revolución" en la Unión Europea bastante antes del 15-M, y de la que Varsavsky es presidente), la Clinton Foundation (propagadora del negocio del SIDA, del cual la familia Rockefeller es la mayor beneficiada) y One Voice (plataforma sionista patrocinada por la Fundación Soros, y en la que Varsavsky es parte del consejo administrativo). La Fundación Rockefeller, que en el pasado ya patrocinó otras operaciones de ingeniería social (como el feminismo) patrocina todos estos organismos. [4]





En el escrito de Varsavsky Así me uno a nolesvotes, titulado "La pureza está en la mezcla" (interesante título teniendo en cuenta que su autor pertenece a una minoría endogámica, la judía, que lleva milenios preservando su identidad celosamente), podemos ver por dónde van los tiros. Varsavsky se queja, entre otras cosas, de "un gobierno incapaz de hacer a España ganar el verdadero mundial, que es el de la globalización". No dice ni una palabra contra las oligarquías capitalistas, contra Emilio Botín, contra Francisco González, contra la inmoralidad del capitalismo usurero, contra "los mercados", contra la creación de dinero-deuda de la nada, contra el interés o a favor de una profunda reforma monetaria y una autarquía económica. Al contrario, sólo parece interesado en que España sea una provincia "más ejemplar" del imperio globalista. Para eso, el Estado debe ser desmantelado —los gastos psicotrópicos de este gobierno deberían ser más que suficiente para dar mala fama a las ayudas sociales. Varsavsky proporcionó WiFi gratuito a las diversas asambleas de "indignados".

Martin Varsavsky, otro proletario indignado un tanto atípico.
Del mismo modo, podemos seguir mencionando a Amnistía Internacional (financiada por la Fundación Ford), Enrique Dans, Marcos de Quinto (presidente de Coca-Cola España y Portugal) y otros organismos internacionales de la globalización que han apoyado al 15-M de un modo u otro.

Ideología, filosofía y base social del 15-M


Al principio del 15-M, no existía una ideología política, sólo había gente normal de todas las tendencias, que estaba harta y pedía una serie de cosas totalmente legítimas y lógicas (fin de los privilegios de la casta, no utilizar dinero público para tapar agujeros negros privados, reorganización territorial, lucha contra la corrupción, etc.). Pero después de los primeros días, el 15-M fue cooptado por famosetes, grupos de extrema izquierda, revolucionarios de papá y gente obsesionada con los fetos, los anos, los cambios de sexo, el Papa, los curas, las monjas, los divorcios, los condones, las palabras con X y las adolescentes embarazadas. El 15-M que ha quedado es descendiente directo de la ideología impuesta en Occidente cuando cayó el Imperio Romano: la moral del esclavo. La "ideología" del 15-M es un calco del zapaterismo más cursi, de la doctrina UNESCO y, en suma, del judeocristianismo cultural versión 2.0. El 15-M básicamente recoge todas las tendencias pacifistas, bobaliconas, decadentes, afeminadas, blandas, políticamente correctas, psicotrópicas e ilusorias que, a lo largo de la Historia, han terminado siendo las culpables de que ahora estemos como estamos. Fue Aristóteles el que dijo que "la tolerancia y la apatía son las últimas virtudes de una sociedad moribunda".

El poder lo tiene, en última instancia, quien posee el monopolio de la violencia. Los padres fundadores de Estados Unidos, los jacobinos franceses, los nacionalistas griegos del Siglo XIX, los anarquistas de Barcelona a principios del Siglo XX, los bolcheviques en Rusia, los pistoleros falangistas o los camisas pardas nazis, son ejemplos de verdaderos revolucionarios. Una reunión de pijoprogres mimados, sentados con rastas y piercings en una plaza o en un parque encima de cagadas de perro, con carteles supuestamente ingeniosos, hablando de la "Spanish Revolution", manchándose las manos de ketchup para salir por la TV y gritando "fascistas", "no a la violencia", "basta ya" y "asesinos" a la Policía cuando les agarran de un tobillo, son un insulto a toda la sangre derramada a lo largo de la Historia en luchas políticas por la libertad. Escupir a un policía o mearse en sus botas, especialmente cuando se sabe perfectamente que el agente está atado desde arriba, es fácil además de cobarde. Sin duda, una buena manera de aborregar a los pueblos y quitarles la iniciativa y el espíritu combativo, es hacerles creer que con redes sociales, iPhones, BlackBerry, narices de payaso, flores y porros, se pueden conmover las bases de todo un Sistema.



Si alguna vez existió tal cosa como una revolución políticamente correcta, debe parecerse a esto.

Conclusiones sobre el 15-M


• El 15-M fue un movimiento ciudadano justificado, que ha sido arruinado por sectores sociales marginales que lo han cooptado y que no representan a la masa popular, pero que son los que más ruido hacen. Agrupó en sus comienzos a individuos procedentes del pueblo trabajador, hasta ser secuestrado por la extrema izquierda guerracivilista, el homosexualismo militante, el hembrismo subvencionado y otros grupos que no representan en absoluto al trabajador español medio.

• El 15-M cuenta con el certificado de aprobación de "los mercados", es decir, de la globalización capitalista-neoliberal. El 15-M está apoyado por medios de comunicación, bancos, multinacionales extranjeras, multimillonarios y personas de la "cultura oficial" del mismo sistema al que supuestamente combate.

• El 15-M ha utilizado el gancho de la anti-corrupción y de soluciones totalmente lógicas para atraer a una masa ciudadana harta y descontenta.

• El 15-M es un proyecto de ingeniería social que busca recubrir de un manto de "popularidad", "espontaneidad" y "autenticidad" las nuevas medidas de la globalización capitalista neoliberal, que se han estado gestando en think-tanks neoliberales desde antes de 2010. La idea parece ser que, bajo el manto de la lucha contra la corrupción y de una mayor participación ciudadana en los asuntos públicos, se abran las puertas de par en par a la iniciativa privada y se limite la autoridad del Estado, como en Rusia cuando cayó el bloque comunista.

• La "ideología" del 15-M es un calco directo de las directrices pseudo-totalitarias de la ONU, la UNESCO y las multinacionales, de la "moral del esclavo" (Nietzsche), de la "enfermedad infantil del izquierdismo" (Lenin), de la "psicología del izquierdista" (Kaczynski) y, en suma, del judeocristianismo cultural.

• El ideario sobre inmigración del 15-M no pasa del consabido y políticamente correcto "papeles para todos", "puertas abiertas", "multiculturalismo nos enriquece", "vienen a pagarnos las pensiones", "igualdad" y "ningún ser humano es ilegal". Y ver aquí y aquí.

• La indignación del 15-M parece más orientada contra los políticos, los policías y otros sectores de la sociedad (como los funcionarios) antes que contra los megaempresarios, bancos y multinacionales.

• El 15-M no ha señalado el grave problema de la disolución familiar y social que nos hace débiles y divididos ante los depredadores globalistas, que son una minoría cohesionada. Aunque ha habido amagos, el 15-M no ha hecho ningún intento serio de acabar con la Ley de Violencia de Género, la discriminación positiva y el hembrismo "feminazi" de grupúsculos subvencionados.

• El 15-M quiere un Estado anecdótico, desarmado y débil militarmente.

• El 15-M carece de un proyecto geopolítico serio o de un deseo de afirmación de la soberanía nacional, los intereses nacionales o las identidades étnicas ante la apisonadora de la globalización. Aparecen personalidades destacadas que dicen que España tiene "problemas estructurales" y simplemente quieren que el país reforme la economía para "integrarse en el mundo", "estar a la altura" de los "desafíos de la globalización" e insertarse de forma más eficaz en la nueva red global, como una provincia más subordinada a las directrices de Londres, Nueva York, Frankfurt, Hong Kong y otros centros financieros.

• El 15-M sigue la estela de otros "movimientos espontáneos" manipulados desde el extranjero, como el Mayo del 68, el movimiento Otport (Canvas) de Serbia, las "revoluciones de colores" del espacio ex-soviético, el intento de golpe de Estado en Venezuela en 2002 y la "primavera árabe". Dichos movimientos tienen el sello inequívoco de los servicios de Inteligencia del eje atlantista (Washington-Londres-Tel Aviv) y de fundaciones privadas y think tanks extranjeros como los que hemos visto más arriba.

• El 15-M ya no es un movimiento genérico que agrupe a gente de distintas tendencias pero con intereses comunes, sino que discrimina por motivos de religión e ideología y se auto-adjudica de forma totalitaria la representación del pueblo español, intentando presentarse como su portavoz.

• Muchos integrantes del 15-M son personas bienintencionadas que no comparten absolutamente todo lo anterior, que no están al tanto de los hechos y que creen estar haciendo lo correcto en el seno de un movimiento popular espontáneo.



Fuente: Europa Soberana.


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