La mentira y el cuento de "Andalucía"
Etimológicamente Andalucía procede de al-Andalus, un invento de la burguesía masónica y culturalmente romántica del siglo XIX y XX. La Andalucía que nos imponen son cuatro reinos castellanos, que no dejan de ser la expansión y reconquista de Castilla hacia el Sur de la Península Ibérica. Y por la simple razón de que la cultura y la sangre de sus habitantes es castellana, esta tierra es Castilla, las Castillas del Sur o Castilla la Novíssima, como también se le llamaría. Nos negamos a aceptar que tenemos una identidad, cultura o lengua diferente al resto de nuestro hermanos castellanos.Nos negamos a que por simple marketing para el turismo nos impongan que somos una mezcla y fruto de la fantasiosa “Convivencia de tres culturas” y que somos herederos de al-Andalus. Nuestra bandera no es verde y blanca, porque no somos musulmanes, la nuestra es rojigualda porque somos españoles. El padre de nuestra patria no es Blas Infante, (musulmán y masón), quien diseñó la bandera, el escudo y el himno de este invento de Andalucía. Patria sólo tenemos una y es España. Somos castellanos, hijos de los repobladores y conquistadores que recuperaron su tierra tras la Reconquista y hemos consentido ponerle fronteras a nuestro propio pueblo, Castilla. La llaman Andalucía, que proviene de al-Andalus, no sólo es para que se te remueva el estómago, es un insulto y patada a la Historia y a los que derramaron su sangre por esta tierra. En 1981 Andalucía se convirtió en autonomía histórica, ocasión que muchos aprovecharon para inventarse una nueva historia que contradijera la realidad andaluza como fruto de la reconquista y repoblación castellana. El momento más simbólico de esta tergiversación oficial fue la elección de la bandera verdi-blanca. En lugar de inspirarse en los colores de Castilla-León que aparecen en el escudo de Fernando el Santo, conquistador de Sevilla. Y en los escudos de Córdoba, Granada, Almería y Jaén, en este último se lee la leyenda “muy noble y muy leal ciudad de Jaén guarda y defendimento de los Reinos de Castilla”, la junta de Andalucía se inclinó por una bandera similar a la de Arabia Saudita. Con esta desafortunada elección a los andaluces se les obliga a llevar oficialmente los colores de los enemigos de sus antepasados castellanos. El uso del color blanco en los estandartes andalusíes fue generalizado por los almohades en 1146, cuando desembarcaron en Cádiz con la intención de reunir a todos los musulmanes de Al-Ándalus. En 1195 el sultán Ben Yusuf derrotó a Alfonso VIII de Castilla, en la batalla de Alarcos, para conmemoras esa victoria hizo ondear sobre la mezquita de Sevilla una bandera verde y blanca –la inspiradora de la actual bandera andaluza. Simbolizando la unida almohade (blanco) y la colaboración de todos los musulmanes andalusíes en la victoria sobre los castellanos cristianos (el verde color del Islam y de los Omeya).
En el siglo XVII el duque de Medina Sidonia se rebela contra la Corona hispánica e intenta proclamar la independencia andaluza con el apoyo de los moriscos capitaneados por Tahir al Horr. Como reconocimiento a esta colaboración morisca, el duque traidor enarbolaba una bandera blanca y verde, el color de la fe islámica de sus compinches sediciosos. Inspirada en estos acontecimientos históricos y basados en una fantasía histórica opuesta a la verdad, la Asamblea de Roda aprobó en 1918, el actual diseño de la bandera verdi-blanca que en aquel momento representaba una Andalucía que incluía Murcia y Badajoz. El “autor” intelectual de esta aberración de la vexilología, fue el poeta y “padre de la patria andaluza”, Blas Infante, convertido al final de su vida a la religión musulmana, último agravio a los castellanos que reconquistaron esas tierras y a los actuales andaluces, sus descendientes directos. El Estado de las Autonomías, no es ni más ni menos que la victoria de aquellos que nunca han creído en la fraternidad y solidaridad entre los pueblos de Hispania, divide y vencerás. Ellos no han tergiversado nuestra Historia, la han borrado directamente.#NadaQueCelebrar #28DeFebrero

los andaluces somos, en primer lugar españoles y estamos muy orgulloso de ello. Blas Infante, al que los andaluces deberiamos llamar de Blas Infame, se inventó una historia de opreta para mejor servir a sus amos, los islamitas.
ResponderEliminarA todos los chivatos y perros falderos lameculos de los infames castellano-españoles:
ResponderEliminarPara decir que Andalucía es castellana tendréis que demostrar que antes del 16 de Julio de 1212 esos extrangeros tuvieron tierras o pusieron ,siquiera,sus sucias patas en el bello País Andaluz.
Andalucía es la heredera de Tartessos,Turdetania,Baetica y al-Ándalus,y todo lo demás es una patraña de la gran Patraña española,ese INVENTO castellano-aragonés sin cultura propia,historia ni lengua.
Córdoba,la gran y culta Córdoba,fue la capital del verdadero primer renacimiento europeo,la que más hombres de luz arrojaba por metro cúbico en todo el mundo.
VIVA ANDALUCÍA LIBRE (libre de españa,de fascismo y de imperialismo)
Jajajaja😂😂😂😂
EliminarMuy buena respuesta, que les den a todos los fascistas y der
EliminarMuy buena respuesta, que les den a todos los fascistas y derechas votantes de VOX, Andalucía es muchísimo mas de lo que pudieran llegar a abarcar vuestros limitados conocimientos castellanitos. No nacisteis en esta tierra, no sufristeis desgracias en ella, no peleasteis por el pan que compartimos con nuestros hermanos.. por tanto, no sois nadie para juzgarla. Siempre vivireis en la eterna envidia que por siempre le tendreis a esta nación única en el mundo y propia como ella sola.
EliminarDeja de llorar, Tartessos es castellana.
EliminarAl Andalus siguió teniendo un gran componente poblacional visigodo, al final todos fueron domados y expulsados.
VIVA CASTELA